martes, 15 de noviembre de 2011

Sergio González - Mi poema, mi psiquiatra

Estoy estudiando 1º de Bachillerato. Escribo todos los días sin saber muy bien por qué. Quizás sea escritor.

 
  Mi poema, mi psiquiatra
 
Qué voy a contar que no haya contado el resto,
qué atisbo de originalidad me queda
si las calles enmudecen al sol,
y las ciudades se tapan los ojos.
Si solo con la venda negra comprendo
que la vida son instantes,
instantes fugaces sin un Belén.
Sé que estoy en peligro de extinción,
como yo no hay nadie,
eso convierte estas líneas
en el cerco que me aísla de ellos.
Miradme,
el loco que aprendió el idioma del silencio
para poder hablar con la noche.
Quiero cambiarlo todo, como todos,
pero ser igual y sentirme distinto
me condena a bailar con la soledad,
abrazada a mi prepotencia.
Cuando sale el sol y el ruido de la ciudad lo enmudece
me doy cuenta de que la felicidad es una hipocresía,
nadie quiere ser feliz, nadie se conforma con la existencia.

2 comentarios:

  1. Para los que opinan que la juventud se dedica sólo al botellón y las naderías, una poesía de un compañero de Instituto de mis hijos.
    Y el enlace para una nueva revista literaria
    www.escritoresderivas.es

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