jueves, 16 de junio de 2016

A Silvia Relajacionni


Silvia, silba bisílaba,
No se raja cantando a Rama,
Ni se va por las ramas
Cuando canta a Shiva.
Silvia, sale de naja
Cuando algo la enfada,
Nunca tuerce la suerte
Si algo la divierte,
Y no será puntual
Porque no es su ritual.





Silvia, silba esdrújula,
nunca pierde la brújula
Cuando en algo se embarca,
ni por pienso lo marra,
Ni sus razones tuerce
Por mucho que la fuercen:
Se lo digan a Andrés
Lo pone del revés,
Hari, hari, jolinés
Que lo baila un birmanés.

Silvia, silba bisílaba,
Y su voz te relaja,
Si no sales del Karma
Ella menta a Krisna:
Hari, hari, aliop
Y aliop, aliop
El Atleti campeón,
Suena el gong
Suena el tambor,
Canta la alondra en las ramas:
Hari, hari, hari Rama,
¡Con gusto a melocotón,

El almíbar de tu voz!

domingo, 22 de mayo de 2016

Pequeño vals vienés - Federico Garcia Lorca


En Viena hay diez muchachas, 
un hombro donde solloza la muerte 
y un bosque de palomas disecadas. 
Hay un fragmento de la mañana 
en el museo de la escarcha. 
Hay un salón con mil ventanas. 
¡Ay, ay, ay, ay! 
Toma este vals con la boca cerrada. 

Este vals, este vals, este vals, 
de sí, de muerte y de coñac 
que moja su cola en el mar. 

Te quiero, te quiero, te quiero, 
con la butaca y el libro muerto, 
por el melancólico pasillo, 
en el oscuro desván del lirio, 
en nuestra cama de la luna 
y en la danza que sueña la tortuga. 
¡Ay, ay, ay, ay! 
Toma este vals de quebrada cintura. 



En Viena hay cuatro espejos 
donde juegan tu boca y los ecos. 
Hay una muerte para piano 
que pinta de azul a los muchachos. 
Hay mendigos por los tejados. 
Hay frescas guirnaldas de llanto. 
¡Ay, ay, ay, ay! 
Toma este vals que se muere en mis brazos. 

Porque te quiero, te quiero, amor mío, 
en el desván donde juegan los niños, 
soñando viejas luces de Hungría 
por los rumores de la tarde tibia, 
viendo ovejas y lirios de nieve 
por el silencio oscuro de tu frente. 
¡Ay, ay, ay, ay! 
Toma este vals del "Te quiero siempre". 

En Viena bailaré contigo 
con un disfraz que tenga 
cabeza de río. 
¡Mira qué orilla tengo de jacintos! 
Dejaré mi boca entre tus piernas, 
mi alma en fotografías y azucenas, 
y en las ondas oscuras de tu andar 
quiero, amor mío, amor mío, dejar, 
violín y sepulcro, las cintas del vals.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Agustín García Calvo - LIBRE TE QUIERO


      Agustín García Calvo, poeta y lingüista nació en Zamora allá por el 1926 y se ha muerto en el día de hoy, Primero de Noviembre de 2012, en Madrid, en fecha en que por aquí se suelen visitar los cementerios, aunque allí no se encuentren los difuntos que son "Viento de Libertad".

     En sus obras e intervenciones, García Calvo trató de dar voz a un sentir anónimo, popular, que rechaza los manejos del Poder. Esencial a esa lucha es la denuncia de la Realidad, una idea que se presenta como reflejo fiel de «lo que hay», cuando de hecho es una construcción abstracta, en la que las cosas son reducidas por la fuerza a ideas. De ese modo se mata cuanto pueda haber en las cosas de impredecible e infinito, y resulta posible someterlas a planes, esquemas y manejos. 




    La gente, un caso más de cosa, queda organizada de este modo en Individuos, sometidos a una doble exigencia contradictoria: cada uno tiene que ser individual, y sin embargo todos han de ser sumables en una Masa numérica. Por fortuna, esta organización deja siempre cabos sueltos: a lo que pueda quedar en la gente de ocurrencias imprevisibles, no sometidas a plan ni cálculo, se refiere García Calvo como «el pueblo».
     Un poeta a muerto: "¡Viva la Poesía!".

martes, 10 de abril de 2012

ÍTACA - Constantino Kavafis

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.


Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.



Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin esperar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.

sábado, 3 de marzo de 2012

Bolivariana - Popular

¿Quién me enseñó lo que canto?
¿Quién me enseñó? No lo sé...
Pregúntaselo a la tierra,
Que ella te va a responder,
Lo que la tierra no enseña
nadie lo puede aprender.
A la huella, a la huella,
¡Vamos, hermano!
Nos quitaron la tierra,
Nos queda el campo.
A la huella, a la huella,
Nos queda el campo,
A la huella, a la huella...
¡Vamos, hermano,
Sólo arranca malahierba
el viento bravo!




En el suelo americano
solo hay un muro que existe,
al norte hay un pueblo alegre
y al sur veinte pueblos tristes.
¿Qué miraste en esta tierra
mi hermano, que no lo viste..
¡Aprende a pelear como hombre
lo que nunca defendiste!

 A la huella, a la huella,
Nos queda el campo,
A la huella, a la huella...
¡Vamos, hermano,
Sólo arranca malahierba
el viento bravo!