lunes, 14 de noviembre de 2011

Lluis Llach - Campanadas por los muertos

CAMPANADAS A MUERTOS 
(Canción escrita como homenaje a tres obreros muertos en Vitoria
durante una manifestación habida en 1976)

Campanadas a muertos,
lanzan un grito contra la guerra
los tres hijos que han perdido
las tres campanas negras.

Y el pueblo se recoge
cuando el lamento se acerca,
ya son tres penas más
que debemos llevar a la memoria.

Campanadas a muertos
por las tres bocas cerradas,
¡ Ay, de aquel trovador
que olvidara las tres notas!

¿Quién ha cortado todo el aliento
de estos cuerpos tan jóvenes,
sin otro tesoro
que la razón de los que lloran?


(CORO)
Campanadas a muertos
lanzan un grito para la guerra
los tres hijos que han perdido
las tres campanas negras.

Asesinos de razones!,
de vidas!,
que nunca tengáis reposo a lo largo de vuestros días
y que en la muerte os persigan nuestras memorias.

(SOLISTA)
Asesinos!
Asesinos de razones!,
de vidas!,
que nunca tengáis reposo a lo largo de vuestros días
y que en la muerte os persigan nuestras memorias.

II
Abridme el vientre
por su reposo,
de mis jardines
traed las mejores flores.

Para estos hombres
cávame hondo,
y en mi cuerpo
grabad su nombre.

Qué ningún tiempo
perturbe el sueño
de aquellos que han muerto
sin tener la cabeza gacha.

Abridme el vientre
por su reposo,
de mis jardines
traed las mejores flores.

III
Diecisiete años sólo,
y tú tan viejo;
celoso de la luz de sus ojos,
has querido cerrar sus párpados,
pero no podrán, porque todos guardamos esta luz
y nuestros ojos serán relámpagos para tus anocheceres.

Diecisiete años sólo,
y tú tan viejo;
envidioso de una belleza tan joven,
has querido desgarrar sus miembros,
pero no podrás, que de su cuerpo tenemos recuerdo
y cada anochecer aprenderemos a amarlo.

Diecisiete años sólo,
y tú tan viejo;
impotente por el amor que él tenía,
le has dado la muerte por compañera,
pero no podrás, que por aquello que él amó,
nuestro cuerpo siempre estará en primavera.

Diecisiete años sólo,
y tú tan viejo;
envidioso de una belleza tan joven,
has querido desgarrar sus miembros,
pero no podrás, porque todos guardamos esta luz
y nuestros ojos serán relámpagos para tus anocheceres.

IV
La miseria se convirtió en poeta
y escribió en los campos
en forma de trincheras,
y los hombres fueron hacia ellas.
Cada uno fue una palabra
del victorioso poema.

 
(CORO)
La miseria, la miseria...
Miseria...
La miseria, la miseria..
Miseria...
La miseria, la miseria...
Miseria...
La miseria, la miseria...
Miseria...

No hay comentarios:

Publicar un comentario