Quiero perderme en la espesura de tus brazos
Caminar sin rumbo, recorriendo tus senderos,
Embriagarme con tus mieles, empaparme con tu lluvia,
Y dejarme embelesar con el dulce trinar de tus palabras.
Caminar sin rumbo, recorriendo tus senderos,
Embriagarme con tus mieles, empaparme con tu lluvia,
Y dejarme embelesar con el dulce trinar de tus palabras.
Quiero caer por el abismo profundo de tu boca,
Dejarme transportar con el viento suave de tu aliento,
Y cabalgar entre tus prados cual yegua desbocada,
Para yacer dichosa luego, bajo la cálida sombra de tu cuerpo.
Dejarme transportar con el viento suave de tu aliento,
Y cabalgar entre tus prados cual yegua desbocada,
Para yacer dichosa luego, bajo la cálida sombra de tu cuerpo.
Quiero también que tú transites mis más recónditos senderos
Que conquistes fronteras, recorriendo mis valles y montañas
Y que te internes en lo profundo de mis grutas subterráneas,
Hasta quedar sofocado por la cálida humedad de mis adentros.
Y cuando al fin los dos alcancemos el oasis tan deseado
Aguardaremos muy juntos el ocaso de este día
Alumbrados con los destellos de nuestros ojos enamorados
Y deseando que la alborada nos permita seguir amándonos.
Micaela Hernández Abad
9 de diciembre de 2009
Aguardaremos muy juntos el ocaso de este día
Alumbrados con los destellos de nuestros ojos enamorados
Y deseando que la alborada nos permita seguir amándonos.
Micaela Hernández Abad
9 de diciembre de 2009


Precioso, maravilloso y muy especial poema, sensualidad pura que revoluciona todos los sentidos.
ResponderEliminarBesos